OCNE 18/19

By DIEGO SAIZ     SEP. 3, 2018

La temporada 2018/19 de la OCNE se presenta con un variado catálogo de propuestas muy estimulantes: el cine clásico con la ejecución en vivo de la mítica Metrópoli de Fritz Lang planteando el debate entre imagen y música y sus relaciones de protagonismo e interdependencia. Todo aquel que haya reflexionado sobre la inexplicable subordinación de la música frente a la imagen en movimiento tiene aquí una oportunidad de presenciar una clara dignificación de la llamada “banda sonora”, esta banda de audio se ve sustituida por una orquesta sinfónica en toda su grandeza. Este interesante suceso nos obliga a mencionar al compositor de esta música: Gottfried Huppertz, (1887-1937), su trabajo está, en mérito y talento, a la altura del trabajo de Fritz Lang sin duda alguna.

La creación, obra monumental de la que el propio compositor, Joseph Haydn, comentó que al decidirse a componerla sabía que se le acortaría la vida por su avanzada edad y el monumental trabajo que suponía. Este comentario fue confirmado a posteriori, después de comprobar los perniciosos efectos que la composición de ésta y otras obras ocasionó en su salud. Este esfuerzo monumental queda compensado por la incontestable belleza de sus obras hasta 1802, año en el que pierde las fuerzas y en el que quizá se preguntara, finalmente, si mereció la pena el dramático sacrificio… Merece la pena, cuando menos, escuchar esta enorme catedral sonora que acortó la vida de su autor. Siete años mas tarde Haydn fallece en Viena, probablemente, con este interrogante.

Antón Bruckner, admirador reverencial del mundano gran super-hombre Wagner, representa la humildad en música. Un personaje místico e introvertido alejado del gran mundo y dedicado a su increíble e intimista mundo imaginario. De su pobre vida surgen como flores maravillosas, unas estructuras orgánicas en forma de sinfonías de características muy personales. Obras de un gran valor, inconfundibles en su estilo. En el primer compás ya se distingue al autor, la Segunda Sinfonía es un ejemplo de vitalidad y contrapunto de una novedad sin precedentes. El adagio es probablemente una de las páginas sinfónicas mas deliciosa de todos los tiempos. Su dedicación al órgano influencia sin duda estas creaciones ajenas a lo mundano que emanan directamente de una particular situación, a saber,  el hombre solo en el templo y su conversación con Dios. A pesar de que Bruckner orquestara de forma deliberada a la manera de su apreciado Wagner, su estilo no es rupturista, se caracteriza por continuar las formas contrapuntísticas propias del órgano y la concepción musical de tradición religiosa en perfecto equilibrio con las características armónicas del romanticismo en el que vivió.

Cristoph Eschenbach (1940) y David Afkham (1983) una leyenda viviente y un joven gran director de orquesta respectivamente; agradecemos especialmente la mirada hacia el siglo XX y XXI en la programación en curso. Schoenberg, Stravinsky, Shostakovich y las obras Gurre-Lieder, la Consagración de la Primavera, Petrushka, Concierto para violonchelo y orquesta n.º 2  op.126. Obras que explican al público nuestro presente. Sabemos por su discografía que Eschenbach fijó su atención en Kaija Saariaho y Afkham en Giorgy Ligeti y este año nos ofrecen un estreno de un compositor español y catalán  de demostrada trayectoria. Estamos hablando de José Río-Pareja (Barcelona 1973) y de su obra “Los incensarios” de la cual nada sabemos, por ser estreno absoluto, y ésta es la gracia, la expectación que la música de hoy debe generar en todo aquél interesado en el arte musical.

ocne.mcu.es

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