Mediterraneamente

By JOSUÈ BLANCO     DIC. 2, 2018

Fin de semana con aires de música española en l’Auditori de Barcelona, el maestro Kazushi Ono vuelve a tomar las riendas de la OBC en un concierto marcado por compositores españoles: desde Dante de Enric Granados a las suites de El Sombrero de Tres Picos de Falla, pasando por la estrena absoluta del Concierto Mediterráneo del guitarrista Juan Manuel Cañizares que fue el propio encargado de dar voz a la guitarra.

El concierto se abrió con el poema sinfónico Dante de Granados, una obra muy marcadas por las influencias tanto de Wagner, en el uso abundante de armonías cromáticas, como en la idea programática y melódica de Strauss. En cuanto a la inspiración del tema de la obra parece quedar dividido entre dos grandes autores con el mismo nombre: Dante. La Divina Comedia se abre paso en los títulos de los dos movimientos que conforman el poema sinfónico: “Dante e Virgilio” y “Paolo e Francesca”, la gran obra del escritor italiano conforma la imagen poética de la obra junto con los cuadros del pintor inglés Dante Gabriel Rossetti, cuadros como Beata Beatrix, que nos ilustran también el mundo “dantiano” de los infiernos, todas estas imágenes tejen una obra ambiciosa que también incluye una parte vocal de mezzosoprano, para esta velada nos acompañó la joven cantante Gemma Coma-Alabert, una voz poderosa que se supo acoplar al volumen de la orquesta y brillar por encima.

Por otro lado, fue también un concierto marcado por la idea del recuerdo: este próximo 2019 se se cumplirá el centenario del estreno del ballet El sombrero de tres picos de Falla, obra que cerró el concierto, además se celebrará el vigésimo aniversario de la muerte de Joaquin Rodrigo, a quien el guitarrista Juan Manuel Cañizares ha dedicado el que es su segundo concierto para guitarra: Concierto Mediterráneo navega entre el estilo mas propio de Cañizares, el flamenco, y el acercamiento al sonido del Concierto de Aranjuez, una de las obras claves de Rodrigo; de hecho se podía respirar una fuerte presencia del compositor de Sagunto a lo largo de las diferentes secciones o ciertos usos de la guitarra que van más allá de la guitarra flamenca. El acompañamiento orquestal ofrecía un cojín idóneo para un instrumento que, aún con el micrófono, podría padecer mucho ante un grupo tan grande.

Tras el éxito de el Ballet El Sombrero de Tres Picos, el propio Falla decidió componer dos suites con el mismo título, la n.º 1 y la n.º 2, que se suelen representar más que el propio ballet. En ellas, retiró algunos fragmentos vocales y de transición que contenía la obra original.

Obra singular llena de novedades musicales pero a la vez enraizada en el folklore, en este ballet se reflejan las actitudes y aspiraciones de la Andalucía rural, esto le aporta a la música un carácter cómico a la vez que brillante, a la vez que ofrece a la reducción de las suites la oportunidad de aglutinar una variada colección de danzas basadas en la tradición musical popular española, una característica, a la vez, muy propia del compositor. Ono se mostró más que resuelto dirigiendo de memoria una partitura para nada fácil, llena de detalles sonoros y rítmicos que requieren el máximo equilibrio y consonancia orquestal. De nuevo pudimos escuchar a Gemma Coma-Alabert cantando al lado de la OBC en la introducción y la danza final.

Una gran obra a la que la orquesta ya le tiene la medida hecha pues suele estar en su repertorio habitual, hecho que facilita la brillante interpretación.

auditori.cat

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