Los coros de aficionados

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(Photo by Andreas Ehret)

By QUINTIN CALLE CARABIAS     ENE. 5, 2017

Paradigma. Un día alguien se acerca al lugar de ensayo y dice que le gustaría cantar en el coro. Nos ha oído en concierto o le han hablado y cree que puede intentarlo. No sabe música ni tiene experiencia coral. La voz y el oído, sin ser extraordinarios, permiten albergar esperanzas. El miedo al ridículo le acompaña tanto como su voluntad de triunfar. El director toma sus datos personales, lo integra en el grupo correspondiente a su voz, le da la bienvenida y lo presenta públicamente, a la vez que invita a los demás coralistas a hacer otro tanto. Aún no ha empezado a cantar y ya ha comprendido que su persona importa. Acaba de adquirir un compromiso y se le explica que, sin él, ningún proyecto puede llevarse a cabo.

Secuencia. Ejercicios de respiración, de entonación y de emisión de voz. Introducción de la obra: sentido y justificación de su inclusión en programa. Análisis musical, declamación y memorización del texto, con su traducción en caso de ser en lengua extranjera. Disciplina: atención al director, escucha y diálogo con otras voces armónicas, respeto al conjunto hasta lograr la simpatía sublime de sentir un solo espíritu. Sensibilidad hacia la diversidad musical, adquisición de un repertorio basado en las grandes corrientes musicales de la cultura occidental en su vertiente religiosa, profana, popular y culta.

Consecuencia. En los 23 años de historia de Sancti Petri Collegium Musicum, por poner un ejemplo, han pasado por él unas trescientas personas. Escolares de secundaria, universitarios, profesionales de las más diversas carreras y gente sin ella. Cuando dejan el coro, no se van como llegaron. Han aprendido el valor de una sociedad estructurada y viva, con proyectos cada vez más exigentes, pero más reconfortantes. Han aprendido a escuchar, tanto como a intervenir sin imposición. Han aprendido que no hay proyecto sin compromiso ni logro sin coordinación. Han aprendido a desprenderse de su egoísmo en favor del grupo (confraternidad), a compartir alegremente el pan (compañerismo) tras el esfuerzo y, tanto o más importante, a ajustar el gusto personal a la inteligencia de un lenguaje, el musical, que hasta entonces les era desconocido. Ahora, a un concierto sinfónico ya no van de aficionados, sino como entendidos. Y cuando el repertorio incluye alguna de las piezas que un día cantaran en su coro, se enjugarán probablemente una lágrima de gratitud y de nostalgia.

Epílogo. Humilde (de humus: tierra, barro) es el que se baja y recoge del suelo lo que otros desprecian (quitan precio o valor) o, aún peor, desdeñan (quitan dignidad). La sociedad no reconoce esta gran labor social, que además se hace gratis, como la gran música suele despreciar a estos aficionados (filarmónicos). Pues ambas se benefician de ella y la seguiremos haciendo, como diría Pascal, hasta que el hombre entienda que es un monstruo incomprensible. Es nuestra contribución generosa a una sociedad ingrata que pide ayuda.

17 comments on “Los coros de aficionados
  1. Gracias Sr. Calle,
    Un discurso muy emotivo y hermoso sobre la gran afición que existe en toda España y el beneficio que reporta al ser humano en todos los aspectos.

  2. No hubiera encontrado palabras más exactas para lo que se tenía que expresar tan exactamente. Con mi felicitación nueva para el nuevo año va la gratitud y la admiración, de siempre

  3. Gracias Quintín.
    Por tu maravilloso articulo sobre la afición que existe en España y sobre todo en Málaga en agrupaciones corales.
    Me he sentido reflejado en el primer párrafo, cuando un domingo os escuché en la Catedral y os pregunté si podría ingresar en vuestro coro, desde entonces os recuerdo con nostalgia

  4. Me ha encantado como explicas el proceso de integración en el coro, la importancia de cada uno y de coordinar esfuerzos, tanto como la experiencia de aprender a disfrutar con la música sin ningún conocimiento anterior … Y también nos descubres el sentido de las palabras, con ese afán por deformacion profesional…
    Muchas gracias, Quintín en esencia pura.
    Feliz año para ti y para todos los tuyos 🙂

  5. Muchas gracias, amigo Quintin. Enhorabuena por un artículo tan elegante como ,a la vez, cordial y comprensivo . Refleja tu actitud vital y tu afán de acoger, integrar y acompañar a los que se acercan a ti. Conozco tu buen hacer y que lo que reflejas es la verdad. Cuánta falta tenemos de que,en todas las estancias e instituciones , acojamos e insertemos a cuantos vienen.
    Gracias, feliz año y un abrazo

  6. Magnífico, Quintín amigo, como magnífico fue el último concierto del Coro que diriges en el Salón de Actos de las Hermanitas de los Pobres. Fue un concierto encantador, tanto como conjunto, como en la intervención de las solistas. El programa no podía haber estado mejor elegido. Sobre Málaga, ese día, y a esa hora descargaban todas las miserias de los dioses ofendidos, que abrieron a la vez la espitas de todas las nubes del universo. No importó nada.Todo se olvidó, cuando empezamos a escuchar los primeros compases.
    Mi conocimiento de la música es escaso y lejanísimo. En la Tuna de Medicina de aquellos años todo valía si se tenía un poco de arrojo para tocar el violín por las calles madrileñas de entonces. Hice 4 ó 5 cursos de violín, pero me resultan tan lejanos, que siento sonrojo de colocarlo en el curriculum. Lo haré algún día porque siguiendo a vuestro coro he vuelto a comprender y a amar la música cantada por verdaderos aficionados. Excelentes todos los conciertos, porque sé que los trabajais casi hasta el agotamiento. Los organismos oficiales, políticos y religiosos sé que aportan muy poco, o nada, para el buen desarrollo de estos coros. Bueno, al menos contad con el aplauso de los oyentes, y ahí va el mio, como aficionado a la música y a casi todas las músicas.
    Un abrazo a Quintin y a su familia musical, a la sanguinea y a la coral.
    Ángel Rodriguez Cabezas

  7. Eres un artista con todas las letras, pues ya sea cantado o escrito eres capaz ed emocionarnos siempre. Gracias, porque tambien estos ultimos meses han sido de mucho trabajo y además del regalo de poder haber dadosi un concierto, nos regalas tus palabras. Besos

  8. Precioso y elegante artículo, con las palabras justas y necesarias. Gracias, por este regalo, que los Reyes Magos nos han traído de tú parte.
    Feliz Año y un abrazo para la familia.

  9. Muchas gracias, Quintín, por ese excelente editorial. Junto con el mío de hace unos días se diría que uno y otro reflejan dos realidades antagónicas, pero que coexisten y con las que no nos queda más remedio que convivir. Ójala que el ejemplo de ese coro, junto al de otras muchas agrupaciones similares, cunda y sirva para paliar, en gran medida, el déficit de educación (y de sensibilidad) musical que padecemos.

  10. Genial. Propio de un gran maestro en el escenario y en las aulas. Enhorabuena, querido Quintín. Tan humano, tan cercano y tan atento. Un gran beso

  11. Quintín, como siempre expresas tus ideas de la forma más concreta, precisa y exquisita posible, lo que te agradezco en un mundo, al que aspiramos, más culto y preparado.

    En cuanto al contenido considero que alcanzar ese objetivo contribuye perfectamente a la aspiración indicada de la que me encantaría participar pero de la que no me encuentro psicológicamente adaptado.

    Un abrazo

  12. Quintin, tu descripción me recuerda aquellos años 60 cuando tome contacto con aquel Coro Universitario tan querido y que aún nos mantiene unidos.
    Es lo que tiene la música coral para aficionados.
    Ganas de darte un abrazo y oíros.

  13. Así es. Así será porque personas como Quintín Calle trabajan con generosidad en todo lo que rozan.
    Viva la música, el lenguaje universal capaz de expresar y transmitir sentimientos.
    Gracias, querido profesor de francés, porque eres un ser que no te marchas nunca de nuestros recuerdos. Félicitations!
    Esmeralda

  14. Como profesional de la música pienso que la labor que se realiza desde los coros de aficionados es sencillamente impagable. La labor que ha realizado Quintín Calle es simplemente heroica. Hay muchos tipos de heroísmo en la sociedad. Una modalidad podría ser perfectamente esta. Yo me dedico a la música gracias al esfuerzo generoso y jamás recompensado (en términos monetarios) de estos coros desde que soy niño. La música en España no está para nada valorada en su justa medida. Ni se le da la importancia en absoluto que tiene. Y menos aún la música culta. La labor social y cultural que tienen los coros de aficionados es inmensa. Por lo menos desde mi humilde posición y valorando todo lo que me han aportado, sólo puedo dar las gracias a Dios de encontrarme a personas como Quintín Calle que me aportaron más que una afición por la música un modo de entender la vida desde un prisma diferente mucho más hermoso y bello. Relaciones sociales, enriquecimiento cultural, compañerismo…Gracias Quintín. Y gracias por compartir tu Cultura.

  15. Gracias Quintín. En Grecia con la música, el deporte y la Filosofía, les bastaba para educar a la juventud. Y así surgieron los cimientos de nuestra cultura humanista y política. Después el Cristianismo sólo hizo bautizar esta realidad. Y el Humanismo del Renacimiento intentar volver a ella.

    Estas cosas que parecen “inútiles” son las que nos diferencian de los animales. Y con toda la basura que vemos todos los días en los medios de comunicación, sólo nos queda agradecer a personas como tu que trabajéis por tanta belleza. Un abrazo.

  16. Amigo Quintin.
    Nadie mejor que tu puede mostrarnos elegantemente y con maravillosos términos , lo que es un coro y lo que socialmente representa. Gracias a personas como tú , la vida es más hermosa.

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