La Navidad regresa al Liceu

(Photo by A. Bofill)

By CARLOS GARCIA RECHE     DIC. 22, 2018

Este sábado 22 de diciembre el Gran Teatre Liceu recuperaba la adaptación musical del clásico de Charles Dickens, A Crhistmas Carol, a través de la música del compositor y pianista Albert Guinovart, autor de musicales como Mar i CelFlor de Nit o Gaudí. El Gran Teatre del Liceu ha vuelto a impregnarse de la magia del Cuento de Navidad, adaptado por Guinovart y David Pintó (texto y escenificación) en forma de cantata y estrenada en 2013. La cita del sábado fue, como en anteriores temporadas, un pleno en el aforo gracias a un formato familiar muy entretenido y a unas asequibles y económicas entradas.

Aunque Guinovart es un habitual en las navidades del Liceu, fue hace dos temporadas cuando le propusieron sustituir Els Pastorets de Folch i Torres por el Conte de Nadal, invitándonos a reflexionar sobre la generosidad y la bondad a través del pasado, presente y futuro del avaro protagonista. La cantata, de unos 45 minutos, consta de seis canciones para coro infantil, pequeña orquesta, solistas. De nuevo, se ha vuelto a contar con el artista invitado Borja González para ilustrar en directo la cantata con dibujos de arena. Todo un reclamo para pequeños y no tan pequeños.

Según Guinovart, A Christmas Carol, publicado en 1843, sintetiza el “espíritu europeo de la Navidad” aunque, para muchos, la lectura de la obra también puede leerse en clave de crítica hacia el feroz capitalismo industrial de la Inglaterra victoriana. Su publicación coincide con el redescubrimiento de las tradiciones navideñas y la llegada de nuevas costumbres que poco a poco, conformarían el concepto de la Navidad actual.

Conte de Nadal

La exuberancia compositiva de Guinovart, tal como puede apreciarse en sus últimos estrenos (como el Requiem), halla en el Cuento de Navidad una ocasión para abrirse a un sinfín de posibilidades, de nuevo, cercanas al mundo del musical. Guinovart recrea el clásico de Dickens con una música idiomática, siempre fiel y sujeta a la línea argumental del cuento. La escenificación de los protagonistas y las ilustraciones de Borja González son un bello y acertado adorno para una música rica y variada que se describe por sí sola. También este año, Guinovart ha substituido el arpa por el piano, a diferencia de la versión grabada en 2014.

Así pues, el propio Guinovart al piano inició su entusiasta cantata navideña con su tema de cabecera, Demà és Nadal, de pegadizo estribillo y colorida orquestación. Para la fantasmal aparición de Marley, antiguo socio del protagonista, la producción apostó por una humeante puesta en escena y una efectiva combinación de luces que convirtieron ésta, en una de las mejores escenas de la obra. Fue una buena ocasión para que el Cor Infantil Amics de la Unió demostrara su concentración en un pasaje de abundantes divisi cromatismos y cromatismos. Le siguió la nostálgica y lánguida Passat, con la que pudimos visitar la infancia y juventud de Scrooge, acompañada de una nutrida orquestación llena de efectos y detalles tímbricos. Tras el vibrante inicio de Present en el que el nuevo fantasma transporta al anciano a través de diferentes escenarios, fue el turno del angelical trío de solistas del coro, que respondió solventemente durante los pasajes centrales, ganándose así una espontánea y sonada ovación. Finalmente tuvo lugar la visita del último fantasma, cuya revelación futura hace definitivamente cambiar la actitud del tacaño y amargado protagonista tras verse a sí mismo en su propia lápida. Después de la redención y el arrepentimiento de Scrooge, la música poco a poco se funde con el estribillo de Demà és Nadal en un vistoso despliegue de percusión y confeti.

La soprano Ana San Martín y el tenor Albert Mora cumplieron espléndidamente con sus papeles tanto en lo teatral como en lo vocal. Quizá lo único a lamentar fue a veces la escasa amplificación del tenor en los primeros tutti de la cantata. La arenosa proyección de González fraguaba perfectamente con el texto y con la música dirigida por Josep Vila i Jover, cuya orquesta esquió siempre sincronizada con el piano de Guinovart.

La suite nadalenca

Fue impensable una velada sin las tradicionales nadales catalanas y qué mejor ocasión que la del sábado para disfrutar de los arreglos del propio Guinovart. Tras la cantata se interpretó la Suite nadalenca donde el compositor recoge los inmortales títulos de la tradición catalana como El desembre congelatEl dimoni escuat o el Fum, fum, fum, algunos de los cuales pudieron escucharse en el último Concert de Sant Esteve (Palau de la Música), pero no en formato suite. Entre los bises regalados destacaron el de les Bèsties del naixament, para los más pequeños y, El noi de la mare, en el que un animado director invitó al público a cantar (para sorpresa de algunas y algunos), y compartir así el regreso de la Navidad al Liceu en un ameno y entretenidísimo concierto.

liceubarcelona.cat

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