El retorno de Moby Dick

By EVA MESALLES     FEB. 11, 2018

La novela de Herman Melville Moby Dick se publicó en 1851. Además de la persecución a la ballena blanca y la evolución de los personajes, el capitán Ahab junto a Ismael y el arponero, la novela incluye extensas descripciones de la caza de las ballenas en el s. XIX y detalles de la vida marinera de la época. Quizá por ello la novela no tuvo ningún éxito comercial en su primera publicación, aunque con el tiempo su autor se haya situado entre los mejores escritores estadounidenses.

Las adaptaciones han sido múltiples y variadas a lo largo de los años. Una de las más conocidas es el film de 1956 de John Huston con Gregory Peck en el papel del capitán Ahab.

La obra que nos ocupa hoy, cuenta con el texto de Juan Cavestany, según sus palabras “El trabajo de organizar Moby Dick en mi cabeza y desbrozar el libro de Melville en busca de su elixir ha sido una de las experiencias más fundamentales que he vivido (…) En realidad, Moby Dick es el viaje de dos suicidas. Uno es su líder, Ahab, y nos quiere suicidar a todos, sea cual sea nuestra nacionalidad. El otro eres tú. Si no es necesario leer este libro, estamos perdidos.”

Y así es como se construye esta obra, centrándose en la historia de Ahab, en su locura por perseguir la ballena blanca y arrastrando a todos los demás hacia el abismo.

El simbolismo de Moby Dick, el viaje del héroe en busca de venganza que solo le lleva hacia la destrucción, subyace en los nombres bíblicos que usa Melville en sus personajes principales, pues de Ahab dice el Antiguo Testamento: “ Ahab hijo Omri hizo lo que era malo en los ojos de Dios, más que todos los que le habían precedido ( Reyes I, 16:30)”.

En cambio, el único superviviente es Ismael, hijo de Abraham, cuyo nombre significa “Dios me escucha”.

Andrés Lima, el director de la obra consigue transmitir toda esta gran epopeya, esta lucha de Ahab contra las fuerzas de la naturaleza que jamás conseguirá vencer, con una producción llena de dramatismo wagneriano en la cual la videocreación de Miguel Ángel Raió te transporta al océano mismo en todas sus dimensiones.

Atención también a la música original de Jaume Manresa con voces grabadas del Coro de voces graves de Madrid y el Coro de jóvenes de la Comunidad de Madrid, acompañan al espectador en un viaje lleno de dolor y angustia.

¿Y qué se puede decir de Josep Maria Pou encarnando al capitán Ahab? Acompañado de Oscar Kapoya interpretando a Pip con andares antropoides y de Jacob Torres en el personaje de Ismael, Pou disfruta ampliamente con su papel, le va como anillo al dedo, se recrea, te emociona y te transporta a lo más profundo del abismo.

teatregoya.cat

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *