El contraste de Noelia Rodiles

By EVA MESALLES     AGO. 6, 2018

Dentro del ciclo Estiu al Palau que organiza el Palau de la Música Catalana en la Sala de conciertos asistimos, el pasado lunes 6 de agosto, al concierto ofrecido por la pianista asturiana Noelia Rodiles. A Noelia Rodiles le gusta contrastar en un mismo programa obras de compositores muy diferentes pero que coinciden, en su dedicación, a la escritura para piano y en su búsqueda constante de un lenguaje propio.

Los que nos aventuramos a caminar por Barcelona en plena ola de calor llegamos al Palau con el deseo de disfrutar de la icónica sala, de un poco de aire acondicionado y de un concierto para piano con un repertorio prometedor.

El público asistente, en estos ciclos de verano, suele ser en su mayoría turistas que quieren conocer el Palau y, a la vez, escuchar un concierto. La platea estaba completa y el segundo piso cerrado.

A la búsqueda de un lenguaje

En la primera parte pudimos escuchar el Adagio en Sol Major D. 178 de Franz Schubert, una obra de corta duración interpretada por la pianista con sutileza y sonido volátil. Le siguió la imperecedera Musica ricercata de György Ligeti. El compositor húngaro empezó a escribirla en 1951, cuando tenía 28 años. Su propósito era alejarse de las influencias de Bartók. Para conseguirlo, el compositor se impuso limitaciones en cuanto al contenido musical, los intervalos y el ritmo. La obra consta de once piezas breves en las cuales se limita el número de notas que se utilizan en cada una. Se parte de dos nota (La y Re) en la primera pieza y va aumentando una nota en cada nueva pieza hasta llegar a los doce sonidos de la escala cromática en la número XI , “Andante misurato e tranquillo (omaggio a Girolamo Frescobaldi), en la cual se rinde homenaje a unos de los grandes maestros de principios del siglo XVII. Rodiles estuvo cómoda con Ligeti y supo transmitir con sentimiento cada una de las piezas.

En la segunda parte al Papillons, op.2 de Schumann le faltó fuerza y matices. Para terminar Rodiles interpretó la transcripción para piano que Ferruccio Busoni hizo de la “Chacona en Re menor” de la Partita para violín núm. 2, BWV 1004 de Bach. Esta obra fue interpretada, por la pianista, con el virtuosismo que se requiere. Un deleite para el público y un soplo de aire fresco para poder seguir con nuestras acaloradas vidas.

palaumusica.cat

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *