Españoles en las jóvenes orquestas europeas

By JOSE LUIS TURINA     MAR. 27, 2017

El día siguiente al del segundo concierto ofrecido en Madrid por la Gustav Mahler Jugendorchester, Antonio Moral (director del CNDM) se desayunaba en Facebook con una publicación que empezaba así: “Hace unos 20 años J. L. Turina (director artístico de la JONDE) recuerdo que me dijo “Aquí en España no hay violas, tenemos un gran problema pues se han presentado tan solo 2 a las pruebas de la Gustav Mahler Jugendorchester y no han cogido a ninguna”. Aunque el fondo es parecido, en realidad no fue eso lo que me oyó decir, sino más o menos lo siguiente: “En varias ocasiones, los profesores que recorren Europa formando parte de los tribunales de las audiciones a la European Union Youth Orchestra (EUYO) y a la Gustav Mahler Jugendorchester (GMJO) me han reconocido que hace 20 años, en las audiciones que se celebraban en España, seleccionaban a un par de candidatos por aquello de que tenía que haber representación española en dichas orquestas; pero desde hace unos años a esta parte no dan crédito a lo que está ocurriendo en este país: no sólo España es el país que más candidatos presenta, sino que es uno de los que más seleccionados (y reservas) porporciona.”

Está claro que a Antonio Moral le llamó poderosamente la atención la cuerda de violas: de un total de 14, 10 eran españoles (9 chicas y un chico, destaca); pero esa espectacular cifra es sólo un tercio de la representación española en la composición de la GMJO para su gira de Pascua de este año: 31 en total, repartidos entre las diferentes secciones. O lo que es lo mismo: ¡una cuarta parte del total de la orquesta!

Se dice pronto, pero ha tardado muchos años en darse una situación así. Alguien, en su momento, tendrá que analizar qué ha sucedido en la formación de nuestros músicos para que haya podido llegarse a unos resultados tan abrumadores. Está claro que los motivos son varios y de muy diversa índole, pero lo que es indiscutible es que las últimas promociones de jóvenes músicos salen de nuestros centros superiores y de los centros extranjeros donde estudian su postgrado en unas cotas de cantidad y calidad como nunca se han visto (en la JONDE lo llevamos comprobando desde hace mucho tiempo), y que son la admiración del resto de Europa, que lleva años boquiabierta sin acabar de creerse lo que está pasando aquí.

Mientras llega ese análisis, nada mejor que quedarse con la objetividad de algunos datos estadísticos: a las audiciones para formar parte de la EUYO convocadas en 2016 se presentaron 652 (¡!) candidatos españoles, de los que resultaron seleccionados 25 titulares y 32 reservas; para las de la GMJO el número de españoles presentados fue de 469, siendo seleccionados 27 titulares y nada menos que 118 (¡!) reservas… Todo ello está muy por encima de las cifras de países europeos como Alemania, Reino Unido, Holanda o Francia, con una gran tradición musical a sus espaldas. ¿Podía alguien imaginar algo así hace 20 años?

Ya que empecé enmendando la plana al comienzo del comentario publicado por Antonio Moral en su página de Facebook, es de justicia cerrar estas líneas reproduciendo literalmente su final: “Que luego no me digan los agoreros de este país nuestro que la educación musical en España no ha cambiado en los últimos años y que aún se encuentra en el pleistoceno, como se escucha a diario. ¡Sobran comentarios!”

 

Editorial
3 comments on “Españoles en las jóvenes orquestas europeas
  1. Sr. Turina
    Gracias por alumbrar con este texto la situación actual de los estudiantes y jóvenes profesionales músicos en las orquestas europeas. A ver si conseguimos que en España se invierta en cultura y se valore el talento y el trabajo.

    Un saludo

  2. Me alegro infinitamente de esta presencia de nuestros músicos en las jóvenes orquestas europeas, pero os habéis preguntado dónde van a terminar todos estos grandes músicos con el poco apoyo institucional que tiene la música en España? Estos jóvenes están sacrificando su juventud, en un proyecto de vida que en cuanto dejen de ser jóvenes promesas y vuelvan a sus casas van a encontrarse con cero posibilidades, cosa que no les sucederá a los franceses, ingleses o alemanes que sus países respectivos van a apoyar debidamente.

  3. Se combinan varias causas para este hecho: la llegada de muy buenos profesionales a las orquestas regionales, que se han convertido en profesores particulares, y la proliferación de escuelas de música y conservatorios que han atraído a multitud de niños que han podido encauzar sus ganas de aprender de una forma individualizada, pudiendo así desarrollar una potencialidad que en los colegios está vedada por el deplorable nivel de la enseñanza obligatoria.
    Es difícil que vuelvan a España, como es difícil que vuelvan los mejores científicos.

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