Merecido premio

By EVA MESALLES     AGO. 4, 2017

Estiu al Palau. Sala de Conciertos

El pasado viernes 4 de agosto tuvo lugar en el ciclo de “Estiu al Palau” el concierto del pianista Yutong Sun, ganador del Tercer Premio del 62 Concurso Internacional Maria Canals 2016. Este pianista, de tan solo 21 años que acumula ya varios premios y reconocimientos, posee una técnica brillante y una gran madurez expresiva. Sun ofreció un programa redondo y meditado con el que disfrutar mientras en el exterior caía un sol de justicia.

El programa arrancó con el Preludio y Fuga 24, en Rem op. 87 de Shostakovich. La singularidad de la obra de Shostakovich fue recibida con una cierta frialdad por parte del público asistente, esta obra representa un ejemplo más de los compositores que en la primera mitad del siglo XX comparten aspectos comunes con el Clave bien temperado de Bach, como el Ludus Tonalis de Hindemith o el MikroKosmos de Bartok. Shostakovich propone un discurso en el que tonalidad y la modalidad se muestran renovadas en un lenguaje musical de libre expresión.

Mucho más admirada fue la Sonata núm. 31 en La bemol major, op. 110 de L. Van Beethoven. Dividida en cuatro movimientos, enlazados sin pausa, contiene en cada uno motivos similares que se escuchan durante toda la obra y le otorgan unidad. Expresivamente infunde la lucha contra la adversidad y la alegría de vivir una vez superada la enfermedad que padeció mientras la componía. En Beethoven, el estilo ágil de Sun brilló de manera especial, calidez y dramatismo caminaron de la mano creando una atmósfera singular.

Tras el descanso, el pianista chino ofreció la Chacona en Sol major, HWV 435 de Händel, obra que forma parte de las Suites de Pièces publicadas en Londres en 1733. Esta forma musical, muy propia del barroco, vive un momento culminante con la Chacona en Re menor, BWV 1004 de Johann Sebastian Bach. La obra original para violín y transcrita por el director y pianista italiano Busoni, consigue una nueva dimensión transportada a las posibilidades del piano. Es en ella donde Sun hizo alarde de su máximo potencial en cuanto a virtuosismo y expresividad. Sabia elección para finalizar el concierto. El público se mostró agradecido y acogedor, un tanto tímido con los aplausos.

 

Cronica

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